SafeOnuba
Volver a la portada

Detección de caídas, el SOS sale solo cuando él no puede pulsarlo

Un botón de emergencia sirve mientras estés consciente y tengas una mano libre. El reloj detecta el impacto, pregunta si estás bien y, si no hay respuesta en veinte segundos, pide ayuda por su cuenta, a tu sala de control, y sonando en la muñeca para que quien vaya a buscarte te encuentre.

SOS a la sala en <2 s con coberturaautomático a los 20 s

Maqueta de plastilina de una planta industrial: un único operario, pequeño en el encuadre, trabaja sobre una pasarela junto a un tanque, sin nadie más a la vista

Lo que falla no es el aviso, es que nadie lo dé

El artículo 20 de la Ley 31/1995 obliga a la empresa a organizar los primeros auxilios y a garantizar que se pueda avisar y atender a quien lo necesite. En una planta grande, con contratas repartidas y gente trabajando sola en un rincón, eso se sostiene sobre una cadena de suposiciones.

Se supone que quien se cae puede pedir ayuda. Se supone que alguien pasará por allí. Se supone que, si no aparece al relevo, alguien lo echará en falta y sabrá dónde buscarlo. En una caída con pérdida de conocimiento las tres suposiciones fallan a la vez, y lo que queda es el tiempo que tarde otra persona en pasar por casualidad.

El trabajador aislado no es solo el que trabaja de noche o el vigilante de una subestación. Es cualquiera que, durante veinte minutos, esté donde no hay nadie más, encima de un tanque, en una arqueta, al fondo de una nave.

Veintidós segundos, y ninguno depende de él

Es el mismo dispositivo que llaman «hombre muerto» en media España, con una diferencia en el planteamiento: aquí la detección de caídas no es el producto entero, es una de las reglas del reloj que ya llevan puesto.

SOS ENVIADOSala de control avisadaFC 118 ppmcompartiendo con la alerta
  1. T + 0 s

    El impacto

    El acelerómetro del reloj detecta la caída. No hace falta que el trabajador haga nada, y esa es justo la parte que importa, el botón sirve cuando estás consciente y puedes usar la mano.

  2. T + 1 s

    La pregunta

    El reloj vibra y pregunta «¿Estás bien?» con una cuenta atrás en pantalla. Si ha sido un tropiezo o el reloj se ha golpeado contra un andamio, se cancela ahí y no se molesta a nadie.

  3. T + 20 s

    El silencio

    Si no hay respuesta, el reloj lanza el SOS él solo. Son veinte segundos y no diez porque quien acaba de caerse está aturdido, puede tener el brazo debajo del cuerpo o los guantes puestos. Que no conteste es, en sí, un dato.

  4. T + 22 s

    El protocolo

    La alerta entra en la sala con nombre y posición, y se avisa al recurso preventivo y a enfermería según tu protocolo. En la muñeca, el reloj empieza a sonar y a vibrar, y no para.

A dónde va el aviso

Los dispositivos de hombre muerto que se venden en España mandan la alerta a una central receptora, que llama por teléfono. Funciona, y para un técnico que va solo a una instalación remota puede ser exactamente lo que hace falta.

En una planta con gente dentro, el que puede llegar en dos minutos no está en esa central, está a cuarenta metros, con el mismo reloj puesto. Por eso aquí el aviso entra en tu sala de control, sobre el plano de tu planta.

Y con la alerta abierta el reloj pasa a mandar posición cada tres segundos, así que lo que se comparte no es «la última vez que lo vimos fue en la garita a las siete»: es un punto en el plano que se mueve. Mientras la alerta está abierta, el equipo que va a atenderle ve también sus constantes, solo las suyas, solo mientras dura, y con cada acceso registrado, así que sale sabiendo a dónde va y cómo está.

Un punto en el plano deja de servir a los últimos diez metros. Dentro de una nave, detrás de un tanque o en una arqueta, quien va a buscarle sabe el sitio y no le ve. Por eso el reloj suena y vibra mientras la emergencia sigue abierta, con el volumen de alarma subido aunque lo llevara silenciado. El pitido es intermitente y no continuo, y eso es deliberado: un tono sostenido no se sitúa de oído y además tapa las voces de quien busca. Con pausas se sigue, y se puede llamar entre pitidos. Pasados unos minutos baja el ritmo y sigue sonando, porque un rescate puede tardar y una baliza que se agota en veinte minutos deja de sonar justo cuando más falta hace.

El mismo reloj que hace esto es el que cuenta en el punto de reunión, el que avisa de la zona sin permiso y el que corta por estrés térmico. No es un aparato más que repartir, es un reloj que puede salvar vidas.

¿Y si en esa arqueta no hay cobertura?

Dentro de una nave de bombas, detrás de un tanque o en un sótano de cables, la red se cae. Y el sitio donde alguien trabaja solo suele ser justo ese, así que aquí la pregunta no es teórica.

El reloj no descarta el aviso, lo guarda en su propia memoria y lo manda en cuanto vuelve la señal, aunque haya que reiniciarlo por el camino.

Un SOS, una caída o un aviso de calor no se tiran nunca y salen los primeros. Lo que se tira, si falta sitio, son las posiciones viejas, que son la foto de un instante que ya pasó. Y cada aviso lleva su identificador, así que reintentar es seguro, un SOS que se manda tres veces sigue siendo una sola alerta.

Lo que no vamos a decirte es que esto funcione sin cobertura. Sin red la sala no recibe nada, y eso no lo arregla ningún fabricante. Lo que sí puede decirte es que ese reloj lleva cinco minutos sin dar señales, y esa alerta se cierra sola cuando la señal vuelve.

Para un trabajador aislado eso no es un fallo del sistema, es información. Un reloj callado dentro de una arqueta es exactamente lo que hay que ir a mirar.

Maqueta de plastilina vista desde arriba: una arqueta de servicio rectangular con muros de hormigón por los cuatro lados, y dentro un único operario con chaleco naranja entre tuberías y válvulas, con un reloj de esfera verde en la muñeca

REGISTRO DE EVENTOS · EN DIRECTO

Reloj sin señal · J. Márquez lleva 5 min sin reportar.

14:36 · última posición conocida · arqueta B-2

EN LA MEMORIA DEL RELOJSOS14:32CAÍDA14:31CALOR14:12posición14:46posición14:41posición14:36Los hechos salen primero y no se tiran nunca.Las posiciones se tiran si falta sitio.QUINCE MINUTOS DESPUÉS14:31se pierde la señal14:32el SOS se guarda en el reloj14:47vuelve la señal14:47entra con su hora, las 14:32El aviso llega quince minutos tarde, con la horadel accidente y no con la de la entrega.

Lo que esto no hace

No hay central receptora de alarmas ni servicio 24/7. SafeOnuba no es una empresa de seguridad privada y no presta ese servicio, que en España es una actividad regulada. La alerta llega a tu organización; quien responde es tu gente, con tu protocolo. Si lo que necesitas es una central que llame por teléfono a las cuatro de la mañana, eso es otro producto y conviene decirlo antes y no después.

Ningún detector de caídas acierta siempre. Un tropiezo puede disparar la pregunta y una caída suave puede no dispararla, y por eso el botón sigue estando ahí, la detección automática no lo sustituye, lo cubre para cuando no se puede usar.

Los sensores de muñeca sirven para alertar, no para diagnosticar. Esto no dice qué le ha pasado a nadie ni sustituye a los primeros auxilios ni a la vigilancia de la salud.

Y hoy se despliega donde no hay atmósfera explosiva: obra y montaje, talleres, almacenes, viales, intemperie. Para zonas clasificadas el camino son relojes certificados ATEX zona 1/21 de fabricantes especializados, con el mismo sistema Android y la misma app. Cambia el hardware, no el software.

Míralo con tu planta delante

En la maqueta puedes provocar una caída y ver la secuencia entera: la pregunta en el reloj, los veinte segundos, el SOS saliendo solo y el protocolo abriéndose en la sala de control.