Las zonas prohibidas cambian cada día
Las zonas peligrosas de una planta no son fijas, dependen de los permisos de trabajo del día. SafeOnuba ata cada geocerca a la ventana de validez de su permiso, así que la zona deja de estar autorizada a la misma hora a la que caduca el papel, y quien entra después genera alerta.
el permiso manda la horaaviso en la muñeca y en la sala

El peligro dentro de la planta no tiene puerta
Una planta ya sabe quién ha entrado por la puerta. Lo que no sabe es dónde está esa persona a las cinco de la tarde, ni si el sitio donde está seguía autorizado a esa hora.
No es un fallo de la señalización ni de la garita. Es que ninguna de las dos mide el tiempo.
El control de accesos se queda en la garita
Comprueba a quien entra al recinto y ahí termina su trabajo. Lo que pasa dentro de quién se acerca a la unidad que está en parada, o quién cruza el balizamiento de una izada ocurre en campo abierto, donde no hay ni torno ni puerta que cerrar.
La zona de hoy no es la de ayer
Un espacio confinado abierto esta mañana, una zona roja bajo una carga suspendida, un trabajo en caliente junto a un depósito. Aparecen y desaparecen con los permisos del día, y a la semana siguiente están en otro sitio.
El permiso vence a una hora, y la valla no se entera
La cinta sigue puesta después de las tres, o se retiró a las dos y la zona todavía era peligrosa. El papel tiene hora de caducidad; el balizamiento, no.
Quien más lo necesita es quien menos conoce la planta
La contrata que viene tres días a una parada no se sabe el recinto. Se le explica en el acceso, por la mañana, y se le pide que recuerde a las cinco de la tarde lo que se le dijo a las siete.
Esto no sustituye a lo que ya tienes
Tu plataforma de coordinación de actividades empresariales comprueba los papeles antes de que nadie pise el recinto, que la contrata tiene su evaluación de riesgos, que la formación está vigente, que el trabajador es apto. Es lo que exige el Real Decreto 171/2004 y hace falta. Pero es una comprobación de documentos, y se hace una vez, en la entrada.
Tu control de accesos gobierna puertas y tornos. Funciona exactamente donde hay una hoja que abrir, que en una planta es el perímetro y algunas salas. La unidad que está en parada, la excavación abierta esta mañana o el radio de una izada no tienen ninguna.
Y las geocercas que se venden en español son casi siempre de flota, y sirven para saber si un camión se sale de su ruta, no si una persona está en un sitio que hace veinte minutos que dejó de estar autorizado.
SafeOnuba se ocupa del tramo que queda en medio, dentro del recinto, en campo abierto, y con el reloj puesto. Los papeles siguen donde están y la garita sigue haciendo su trabajo.
La geocerca vive dentro del permiso
Una zona no se declara peligrosa para siempre, se declara peligrosa entre dos horas. El permiso ya lo dice, y es el permiso el que manda.
Mientras la ventana está abierta, quien tiene ese permiso trabaja ahí y no pasa nada. Al cerrarse, la misma geocerca pasa a comportarse como zona prohibida sin que nadie toque la configuración.
Los permisos se asignan desde el panel de control, a quién, a qué zona y entre qué fecha y qué fecha. No hay que integrar nada con el sistema de permisos de la planta para empezar, ni esperar a un proyecto de integración para tener la primera zona funcionando.
En el diagrama, la unidad de compresión con el permiso PT-0453 vigente de 08:00 a 15:00. A las 15:00 vence, y a las 15:04 entra alguien.
El aviso llega a los dos lados, y por eso funciona
Una alerta que solo entra en la sala de control no evita nada, alguien tiene que verla, entender qué pasa y encontrar por radio a quien está a cuatrocientos metros. Para entonces esa persona lleva cinco minutos dentro.
EN LA MUÑECA
Vibra y se enciende con la zona y el motivo. No es un pitido genérico que lo mismo puede ser una llamada, dice dónde está, por qué no debería y qué permiso ha vencido. Y el trabajador pulsa recibo, así que en la sala consta que el aviso llegó, no solo que se mandó.
REGISTRO DE EVENTOS · EN DIRECTO
Zona no autorizada · J. Márquez ha entrado en la unidad de compresión sin permiso activo.
15:04 · PT-0453 venció 15:00 · última posición 36°58′N 6°57′O
EN LA SALA DE CONTROL
Con nombre, contrata, zona y el permiso que lo justifica, que es lo que convierte el aviso en algo sobre lo que se puede actuar. El responsable puede hacerle vibrar el reloj otra vez o mandarle un mensaje, sin buscar a nadie por radio.
Lo que esto no hace
No bloquea, avisa. En campo abierto no hay nada que cerrar, así que el sistema no impide el paso. Lo que hace es que nadie entre sin saberlo y que en la sala se sepa en el momento, no en el parte del día siguiente.
Cuenta con quien lleva el reloj puesto. Es la misma condición que el recuento, y por eso el reloj se reparte a la plantilla y a las contratas que van a estar en el recinto, no a las visitas de una hora.
Y hoy se despliega donde no hay atmósfera explosiva: obra y montaje, talleres, almacenes, viales, intemperie. Para zonas clasificadas el camino son relojes certificados ATEX zona 1/21 de fabricantes especializados, con el mismo sistema Android y la misma app. Cambia el hardware, no el software.
Míralo con tu planta delante
En la maqueta puedes hacer que alguien entre en una zona restringida y ver las dos puntas del aviso a la vez: lo que aparece en la sala de control y lo que le pasa en la muñeca a quien ha entrado.